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Ordenación de Mujeres

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Las Reverendas Gina Angulo y Betty Juárez

Los impedimentos tradicionales de que Jesús no escogió ninguna mujer entre los apóstoles, cosa de que ha sido también cuestionada también recientemente o la tradición de que solamente eran varones no tiene el mismo peso que el dogma de la encarnación el cual hombres y mujeres participamos de la misma humanidad redimida por Cristo y la humanidad asumida por Dios en Cristo en la encarnación. Pero si leemos bien las Escrituras podemos ver que las mujeres tuvieron participación activa en el ministerio terrenal de nuestro Señor como lo atestiguan los evangelios especialmente en el evangelio según San Lucas donde Marta y María Magdalena son personajes de gran importancia especialmente María Magdalena quien es la primera testigo de la Resurrección.

También en las primeras comunidades cristianas las mujeres tuvieron participación y liderato. Un ejemplo es Febe quien fue una diacono según se desprende de la carta a los Romanos Cap. 16:1-2. Cloe fue también un líder en la Iglesia en Corintio vease I de Corintios Cap. 1:11. También tenemos los nombres de Trifena, Trifosa y Persida quienes fueron colaboradoras del apóstol San Pablo, vease la Carta a los Romanos Cap. 16:12. También Priscila y Aquila fueron líderes en sus respectivas comunidades eclesiales según Hechos Cap. 18:26, I Corintios Cap.16:19 y Romanos Cap.16:3. De manera que son múltiples los ejemplos de la participación y liderato de mujeres en la Iglesia especialmente en su etapa de formación según se relata en los Hechos de los apóstoles y las cartas del Apóstol San Pablo.

Todas estas mujeres ejercieron un ministerio y trajeron otros y otras a Cristo al igual que los varones. Además el día de Pentecostés el Espíritu Santo vino sobre todas las personas reunidas en el aposento alto incluyendo las mujeres según Hechos Cap. 2.

Así que aunque el modelo del liderazgo masculino se implantó debido a la influencia cultural de la época, en la escritura tanto el varón como la mujer son creados a imagen y semejanza divina según el Libro de Génesis y San Pablo enseña que no hay diferencia entre varón y mujer al ser bautizados en Cristo en varias de sus cartas especialmente la carta a los Romanos.

Por eso entonces la ordenación de mujeres en el pleno ministerio del diaconado, presbiterado y obispado es una característica importante de la Iglesia Episcopal dentro de las iglesias que tienen el ministerio de la sucesión apostólica y dentro de las ordenes de la fe católica.